MAR Córdoba Murcia

TERAPEUTA

en INTEGRACIÓN PSICOCORPORAL

EL MARCO TERAPÉUTICO

Mi marco terapéutico se basa en los principios teóricos y metodológicos de la Integración Psicocorporal creada por Marc Costa.

Marc Costa Seguí (Piera, 1943 – junio 2024) fue psicólogo y psicoterapeuta, creador del sistema psicoterapéutico titulado Terapia en Integración Psicocorporal (TIP). Además, y a lo largo de 30 años, se dedicó a la formación de terapeutas, y durante 40 años de trabajo continuado, a la práctica de la psicoterapia individual y de grupo.

Fundó la Escuela de Terapia en Integración Psicocorporal (ETIP) cuyos orígenes se remontan al primer grupo de formación creado en 1989. La intensa labor psicoterapeuta y formativa generada desde entonces, le llevó a crear y dirigir en 1990 la Asociación Catalana de Terapia en Integración Psicocorporal (ACTIP) que ofrece el marco profesional y legal para organizar formaciones y otras actividades de investigación.

Esta terapia se caracteriza por un proceso profundo de reparación respetuosa del malestar que siente la persona, y que le impide expandir sus capacidades y potencial de vida.

Su seña de identidad es el trabajo sistemático y pormenorizado con los mecanismos de defensa patológicos, a través de una relación terapéutica humana e implicada, haciendo uso de una elaboración minuciosa no interpretativa de los mismos, y mediante una búsqueda persistente de la sincronía entre todos los niveles: psíquico, corporal y emocional.

Su objetivo es llegar al núcleo de los conflictos inconscientes del paciente con la finalidad de intentar deconstruir la estructura defensiva y patológica y, en última instancia, transformar la personalidad.

Cuando, siendo adultos, sentimos algún tipo de desdicha, lo más frecuente es normalizar y automatizar las estrategias defensivas que construimos en la infancia para rehuir o minimizar el dolor que nos causó no haber sido vistos, reconocidos y sentidos amplia e incondicionalmente. Es decir, no haber sido atendidos en nuestras necesidades afectivas, además de materiales.

Por lo tanto, es una tarea indispensable conocer estos mecanismos de coraza caracterial (otrora de supervivencia), y que tuvimos que crear para afrontar situaciones no deseables. Estas estrategias toman la forma de estrategias de defensa, patrones y resistencias que piden ser observados, expresados y acompañados sin rechazo ni juicio.

Mi objetivo como acompañante y terapeuta es ir juntas/os al encuentro de tus rasgos de carácter (y sus correspondientes estructuras de carácter “patológicas”) para que conociéndolos (con todo el organismo, más allá de lo teórico-mental) puedas ir desactivándolos y vayan perdiendo la intensidad y la cualidad de control e identificación que ejercen en tu vida.  

El problema con los mecanismos de defensa es que los hemos convertido en lo que creemos ser, y desde ahí nos vemos, nos movemos y miramos el mundo. También desde ahí creamos nuestra realidad interna y externa, organizamos nuestras relaciones y gestionamos lo que nos pasa y lo que sentimos. Desvelar y desarmar este sofisticado y complejo engranaje defensivo humano no es fácil ni rápido. La terapia sirve a este propósito.

El proceso de comprensión de nuestra historia o bio personal lo hacemos con todo el cuerpo, por eso la integración psicocorporal. Lo que siente el cuerpo físico es lo mismo que lo que éste actúa a nivel cognitivo y sensoperceptivo (la “identidad funcional” de Wilhelm Reich).

Las tensiones, bloqueos o dolores corporales nos informan sobre los conflictos y su registro en el organismo. Necesitamos atenderlos para crear nuevos registros positivos con un contacto, por mi parte, que acompañe la labor de sincronía y expresión sentida. El método de trabajo se basa en una relación terapéutica cercana, respetuosa, segura, no interpretativa, ni directiva o dirigida. No se trata de decirte lo que te pasa, sino de acompañarte a descubrir qué resistes, por qué lo resistes, y cómo te resistes a soltar lo conocido y repetido que actúas consciente e inconscientemente en tu día a día. Desde ahí, nuevos caminos se abren paso para el despliegue de una personalidad más plena y saludable.